150 barranquilleros reciben formación técnica en oficios
La formación técnica en Barranquilla sigue abriendo oportunidades para la empleabilidad y el emprendimiento. En esta ocasión, 150 hombres barranquilleros culminaron un curso práctico de 20 horas en oficios de mampostería, plomería y pintura, como parte de la campaña De la Mano con la Primera, liderada por la primera dama Katia Nule y ejecutada a través de la Gerencia de Desarrollo Social.
El programa se enfocó en fortalecer habilidades laborales clave en dos áreas: en el primer módulo, los participantes recibieron instrucción en técnicas de mampostería, pintura decorativa, uso de compresores, estuco y manejo de estructuras tipo drywall. El segundo módulo estuvo dedicado a la plomería y la fontanería, con aprendizajes en instalación y reparación de redes de agua potable, desagüe y sistemas de tuberías en PVC, cobre y PPR, además de técnicas de corte, ensamblaje, soldadura y detección de fugas.
Los instructores Gilberto Segundo Rodríguez Ortega y Madian Esther Muskus Salazar dirigieron el proceso con una metodología práctica y participativa, que incluyó ejercicios tanto en escenarios reales como en simulados. Esta estrategia garantizó que los asistentes no solo recibieran teoría, sino que también pudieran aplicar sus conocimientos en contextos cercanos a la vida laboral.
El programa busca ofrecer herramientas concretas para que los beneficiarios tengan la posibilidad de vincularse al mercado laboral formal, emprender de manera independiente o desempeñarse en el mantenimiento y mejoramiento de viviendas, oficinas y espacios comunitarios. Según la Alcaldía de Barranquilla, este tipo de iniciativas dignifican los oficios técnicos y contribuyen a la construcción de tejido social en los barrios de la ciudad.
Con este curso, la campaña De la Mano con la Primera reafirma su compromiso con la inclusión social, la generación de oportunidades y el fortalecimiento de la empleabilidad en sectores populares. El objetivo es seguir ofreciendo programas de capacitación que, además de potenciar capacidades individuales, aporten al desarrollo económico de las comunidades y a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
