Barranquilla se consolida como ejemplo nacional de buena gestión fiscal con 75,5 puntos en el Índice de Desempeño Fiscal 2024-2025.
Barranquilla continúa destacándose a nivel nacional por su responsabilidad y eficiencia en el manejo de los recursos públicos. De acuerdo con los resultados del Índice de Desempeño Fiscal 2024-2025, la capital del Atlántico obtuvo una calificación de 75,5 puntos, ubicándose en el top cinco de las capitales colombianas con mejor desempeño fiscal, un logro que consolida a la ciudad como ejemplo de buena gestión financiera en el país.
El estudio, elaborado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), evalúa la sostenibilidad de las finanzas públicas, la calidad del gasto, la eficiencia en la inversión y el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los municipios y departamentos. En este contexto, Barranquilla sobresale por mantener un equilibrio entre ingresos, gastos e inversión, demostrando la efectividad de sus políticas económicas y administrativas.

El alcalde Alejandro Char celebró el reconocimiento destacando que el resultado refleja la confianza de los ciudadanos y la transparencia en el manejo de los recursos públicos. “Barranquilla es ejemplo nacional de buena gestión financiera. Gracias al aporte de los barranquilleros con sus impuestos y a una administración responsable, nuestra ciudad invierte bien sus recursos. Cada obra es el reflejo de una gestión que piensa en su gente y en su bienestar”, manifestó el mandatario, quien reiteró su compromiso de seguir llevando a la ciudad #AOtroNivel.
La calificación obtenida por Barranquilla es el resultado de una planificación fiscal sólida, un control riguroso del gasto y una estrategia de recaudo eficiente. Según datos del DNP, la ciudad ha mantenido una tendencia positiva durante los últimos años, destacándose en indicadores clave como la capacidad de ahorro, la dependencia de las transferencias nacionales y la ejecución oportuna del presupuesto.
Este desempeño ha permitido a la administración distrital sostener un ritmo constante de inversión en obras de infraestructura, programas sociales, educación, salud, cultura y deporte, sin comprometer la estabilidad financiera del Distrito. En otras palabras, Barranquilla no solo gasta bien, sino que invierte estratégicamente en el bienestar de su gente.
En ese sentido, este buen resultado refleja el adecuado manejo de las finanzas de la ciudad, que recibe el pago de impuestos de los barranquilleros e invierte esos recursos en educación, salud, seguridad alimentaria, obras y calidad de vida para todos sus habitantes. Así, la ciudad alcanza mayores niveles de desarrollo y crecimiento, generando más confianza entre los contribuyentes que apuestan por invertir en su propio territorio.
El alcalde destacó que el buen manejo financiero de la ciudad tiene como principal finalidad el bienestar y la calidad de vida de los barranquilleros. “En Barranquilla hay un solo foco y es su gente: la mejoría de las condiciones de la gente, su educación, su salud. Y eso está generando finalmente un círculo virtuoso de mayores recaudos impresionantes, casi que estamos doblando los recaudos de hace dos años, y una inversión social que genera mucha prosperidad y crecimiento”, aseguró Char.
Las banderas de su gobierno están centradas en llevar calidad de vida, inversión social y proyectos que impulsen el crecimiento de los ciudadanos, consolidando un modelo de gestión donde cada peso invertido se traduce en bienestar colectivo.
Durante la última década, la ciudad ha consolidado un modelo de gestión fiscal basado en la planeación responsable, la transparencia y la eficiencia administrativa. Gracias a ello, ha podido ejecutar proyectos de alto impacto como el desarrollo del Gran Malecón, la recuperación de arroyos, la ampliación de parques y espacios públicos, y el fortalecimiento del sistema educativo distrital.
Los expertos en finanzas públicas destacan que el desempeño de Barranquilla es producto de una combinación de políticas acertadas y disciplina fiscal. La capital del Atlántico ha sabido diversificar sus fuentes de ingreso, aumentar la confianza de los contribuyentes y priorizar el gasto en sectores estratégicos que impulsan el desarrollo sostenible.
Además, la ciudad se ha convertido en referente nacional por su gestión de deuda responsable, manteniendo niveles bajos de endeudamiento y garantizando la liquidez necesaria para atender las necesidades sociales y de infraestructura. El equilibrio financiero alcanzado le ha permitido a Barranquilla proyectarse como una de las ciudades más estables y confiables del país para la inversión pública y privada.
El alcalde Char también resaltó que este reconocimiento es fruto del compromiso ciudadano. “Los barranquilleros han entendido que pagar los impuestos a tiempo significa ver resultados. Cada parque, vía y obra social es el reflejo del trabajo conjunto entre comunidad y administración”, afirmó.
La gestión fiscal del Distrito también ha sido avalada por organismos internacionales y calificadoras de riesgo, que destacan la solidez económica y la capacidad de planeación de Barranquilla. En los últimos años, la ciudad ha recibido elogios por su transformación urbana y por el impacto de sus políticas de sostenibilidad financiera, que la posicionan como un ejemplo para otras capitales del país.
El informe del DNP, que mide a todas las ciudades capitales de Colombia, busca fomentar la transparencia y el uso eficiente de los recursos públicos. Entre los aspectos evaluados se encuentran el esfuerzo fiscal, la dependencia de transferencias, la capacidad de ahorro, el nivel de endeudamiento y la ejecución presupuestal.
Con una puntuación de 75,5, Barranquilla reafirma su liderazgo en materia de gestión pública. El Distrito continúa avanzando con un modelo que prioriza la inversión social, promueve el desarrollo económico y garantiza la sostenibilidad financiera a largo plazo.
La administración de Alejandro Char ha mantenido su compromiso con la disciplina fiscal y la eficiencia, impulsando proyectos que generan bienestar sin poner en riesgo la estabilidad presupuestal. “Vamos por buen camino y seguiremos trabajando para llevar a nuestra ciudad a otro nivel”, enfatizó el alcalde, reiterando su visión de una Barranquilla moderna, ordenada y financieramente sólida.
