Petro denuncia desvío de $100 billones en educación y anuncia inversión histórica en universidades públicas
El presidente Gustavo Petro aseguró que en las últimas tres décadas más de $100 billones de pesos que debían destinarse a la educación pública en Colombia se dirigieron a financiar programas y subsidios que fortalecieron principalmente a universidades privadas. La denuncia se produjo durante la entrega del nuevo edificio del Instituto de Lenguas de la Universidad Industrial de Santander (UIS), donde el mandatario reiteró que este desvío histórico de recursos constituye una de las estafas más graves contra la juventud y el pueblo colombiano.
Según el jefe de Estado, esa cifra equivale a lo invertido en proyectos de infraestructura vial como las autopistas 4G, lo que demuestra que el país ha priorizado sectores diferentes a la educación, pese a que esta es clave para el desarrollo social y económico. Petro recalcó que decisiones políticas adoptadas desde la Constitución de 1991 terminaron favoreciendo a la universidad privada a través de créditos y programas como Icetex, Ser Pilo Paga y Generación E, mientras la universidad pública, a pesar de ofrecer mayor calidad y cobertura, quedó relegada en el acceso a la inversión nacional.
Para el mandatario, esta transferencia constante de dinero público hacia instituciones privadas refleja un modelo de política educativa excluyente y desbalanceado. Al calificarlo como una “estafa presupuestal”, Petro invitó a la ciudadanía a reflexionar sobre la necesidad de definir nuevas prioridades que fortalezcan la educación oficial, la investigación y la formación de maestros, en lugar de reproducir esquemas que consolidan la desigualdad en el acceso a la educación superior.
En su intervención, Petro también relacionó esta denuncia con otras políticas públicas que, según él, han resultado ser fallidas y costosas para el país. Mencionó el caso de la erradicación forzada de cultivos ilícitos, impulsada durante décadas con apoyo internacional, que a pesar de fumigaciones masivas y altos costos fiscales no logró contener la expansión de las siembras de coca. En ambos escenarios, sostuvo que se destinaron miles de millones de pesos en políticas que no generaron resultados estructurales ni mejoraron la calidad de vida de los sectores más vulnerables.
El presidente contrastó este panorama con los avances recientes de su administración. Señaló que la universidad pública, a pesar de sus limitaciones presupuestales, ofrece matrículas más bajas y puede garantizar una cobertura más amplia con recursos más eficientes. De hecho, en la actualidad cerca de 2,5 millones de jóvenes estudian en instituciones de educación superior oficiales, lo que convierte a este sector en el principal motor de acceso a la educación en el país.
Durante el acto en Bucaramanga, el Gobierno destacó una inversión histórica de 1,5 billones de pesos exclusivamente en infraestructura educativa, monto que ha permitido habilitar 190.000 nuevos cupos en la educación superior pública. El presidente comparó este resultado con el de programas anteriores como Ser Pilo Paga, que con la misma cifra solo beneficiaron a 15.000 estudiantes en universidades privadas. La diferencia en cobertura, explicó, refleja la necesidad de orientar los recursos hacia la educación estatal, que multiplica el acceso y fortalece el derecho universal al conocimiento.
La inauguración del moderno edificio del Instituto de Lenguas de la UIS se presentó como símbolo del compromiso del actual gobierno con la transformación educativa. El espacio, diseñado con criterios de accesibilidad y calidad, busca consolidar la formación académica en lenguas extranjeras y fortalecer la competitividad de los estudiantes de la región. Petro señaló que este tipo de proyectos demuestran cómo la inversión pública en infraestructura universitaria genera beneficios duraderos para la sociedad y se mantiene como patrimonio del pueblo colombiano.
El mandatario también resaltó la importancia de la calidad docente en este proceso. Más de 80.000 profesores han mejorado sus condiciones laborales y han accedido a programas de formación avanzada, dentro y fuera del país, lo que contribuye a elevar el nivel académico de la educación pública. Para el presidente, la verdadera calidad educativa no se limita a aumentar la cobertura, sino a formar maestros con mayores herramientas intelectuales y científicas que eleven el nivel de la enseñanza.
El presupuesto nacional destinado a educación alcanzó este año los 80 billones de pesos, con los cuales se fortalecieron programas de alimentación escolar, se mejoraron 500 infraestructuras educativas y se amplió el acceso gratuito a la universidad pública. Estas medidas, según el Gobierno, buscan construir una sociedad del conocimiento en la que la educación deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho garantizado para todos los jóvenes del país.
Finalmente, Petro reafirmó que su administración continuará priorizando la educación como pilar de equidad y transformación social. Subrayó que las nuevas inversiones no solo amplían el acceso, sino que dignifican a los docentes, fortalecen la investigación y consolidan espacios modernos de aprendizaje en distintas regiones del país. La nueva sede de la UIS, dijo, es prueba de que la educación pública puede ser motor de progreso y justicia social si se convierte en prioridad central del Estado.
