¿La educación emocional debería ser una asignatura más en los centros?

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Cada vez son más los centros educativos que incorporan en su curriculum una asignatura dedicada a la educación emocional y a la creatividad. No dudo en que las intenciones sean buenas.

No cuestiono en ningún momento que los contenidos que se vayan a impartir no sean increíblemente importantes, pero no creo que la mejor forma de llevarlo a cabo, sea incluyendo en el currículo de educación una asignatura de estas condiciones, y encima, que sea igual de evaluable que las demás.

¿Las emociones de los niños deberían ser evaluadas y calificadas?

Ojo, no penséis cosas que no son. Defiendo que en los centros educativos se de importancia a las emociones de los alumnos, a sus sentimientos. Y por supuesto a su creatividad. Pero no comparto la idea de que se creen también calificaciones en algo así.

¿Cómo piensan hacerlo? ¿Cómo piensan evaluar lo que sienten los estudiantes? Estoy convencida de que la educación emocional debería estar incluida en el día a día de los colegios y de los alumnos, pero no como una asignatura más.

La educación emocional debería estar presente durante todo el día

Aplicar la empatía, reconocer sus emociones y las de los demás, gestionar sus impulsos, aprender a tolerar el fracaso y los fallos, y la resolución de conflictos (entre otras muchas cosas), es increíblemente necesario para los estudiantes, y bastante útil.

En la educación emocional, no debería haber etiquetas, y tampoco en lo que viene siendo la creatividad. Los sentimientos de cada alumno son libres. A cada uno le pueden afectar las cosas de forma diferente. Pueden sentirse dolidos o decepcionados por cosas distintas. Y cada uno puede elegir la forma de actuar ante ellos.

Estoy de acuerdo en que deben aprender a gestionarlos, a conocerlos, y a entenderlos, pero no poniéndoles nota. Las emociones no son algo que se puedan calificar como las matemáticas o el inglés.

Son algo mucho más profundo. ¿De verdad se cree que la solución y la respuesta es implantar una asignatura como tal, y someterla a un proceso de evaluación sin más? La educación emocional y la creatividad se pueden transmitir a través del aprendizaje por proyectos, del aprendizaje cooperativo, y del aprendizaje creativo.

La actitud de los maestros es clave para favorecer la educación emocional

Se pueden transmitir en educación musical, en educación artística, y en educación física. La educación emocional y la creatividad deberían estar continuamente alrededor de los alumnos.

Cada día. Los docentes pueden aplicarla  través de dinámicas de grupo, de trabajos en equipo, de nuevas experiencias, de juegos, de debates. Y sobre todo, pueden difundirla con su actitud: motivando a los estudiantes, siendo compresivos, con una escucha activa, comunicándose con ellos, respetándoles, sin juzgarles, preguntándoles su opinión sobre algo, haciéndoles conscientes del aprendizaje.

A través de eso, la educación emocional y la creatividad, serían increíblemente valiosas para los alumnos. También, podemos hablar de las tutorías. Algunos profesores se dedican a leer el periódico.

Y los alumnos a no hacer nada. ¿De verdad no se podría cambiar eso para aplicar cosas de utilidad a los estudiantes? Además de todo eso, existe otro gran inconveniente. ¿Estás los docentes preparados para impartir educación emocional y para la creatividad?

¿Todos los maestros están formados en educación emocional?

Muchos de ellos afirman que no han recibido prácticamente ninguna formación para resolver bastantes de los conflictos que pueden aparecer en las aulas. Hay maestros que afirman que no saben hacer frente a muchos escenarios que se encuentran en su día a día.

Y muchos se afirman que se encuentran perdidos ante muchas situaciones. ¿Cómo van a enseñar los profesores una asignatura así si no saben cómo hacerlo? Y lo peor de todo, es que gran parte de ellos, tampoco saben cómo gestionar sus propias emociones en el aula. Ojo, no porque no sean capaces ni mucho menos. Sino porque no han aprendido las herramientas necesarias para hacerlo.

Educación emocional sí, por supuesto que sí. Pero no cómo algo que los alumnos puedan aprobar o suspender. No se trata de implantar una asignatura obligatoria relacionada con los sentimientos y la forma de gestionarlos.

Desde mi punto de vista, se trata de aplicar nuevas metodologías en el aula que den importancia a las emociones, a la expresión de ellos, a la resolución de conflictos y a la aplicación de valores. Los estudiantes, ya tienen suficiente con ser etiquetados en matemáticas, inglés y lengua castellana.

La educación emocional debería fomentarse de forma natural en los colegios

Las emociones, sentimientos y la creatividad no se pueden calificar, o al menos no se debería hacer. Soy de las que piensa que la educación emocional tendría que aprenderse de forma natural, de forma sencilla, sin presiones, sin números, sin notas y en el día a día de los alumnos.

No me gusta la idea que algo tan importante en el desarrollo de los estudiantes, algo tan útil para ellos, se convierta en otra asignatura más. Porque no, porque las emociones no son ochos, nueves o sietes. Las emociones significan mucho más que eso.


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