Petro responde a su inclusión en la Lista OFAC: “Es la expresión de las mafias”
El presidente Gustavo Petro reaccionó con contundencia a su presunta inclusión en la Lista Clinton de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, calificándola como una represalia de las mafias colombianas con influencia en La Florida, en complicidad con sectores de la extrema derecha norteamericana.
Durante un multitudinario discurso en la Plaza de Bolívar de Bogotá, donde miles de ciudadanos se congregaron en apoyo al mandatario, Petro denunció que su aparición en la lista no responde a hechos reales, sino a una estrategia política y económica orquestada por sectores del narcotráfico que buscan deslegitimar su gestión y obstaculizar las reformas sociales que impulsa su Gobierno.
“Para mí ese tipo de actitudes no son más que la expresión típica de la mafia colombiana durmiendo en Miami con sus aliados de la extrema derecha en la Florida, tratando de arrodillar a un presidente porque no le van a dejar hacer negocios en Estados Unidos o quizás en ninguna parte del mundo”, afirmó el mandatario, visiblemente molesto por la decisión del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump.
El jefe de Estado aseguró que no tiene bienes, cuentas ni intereses financieros en territorio norteamericano, por lo que su inclusión en la Lista OFAC carece de efectos prácticos en su vida económica. “No tengo un dólar en Estados Unidos, no hay ninguna cuenta que congelarme, no tengo ni ganas ni nunca en el futuro de hacer negocios en Estados Unidos”, señaló.
Petro añadió que la medida es una reacción directa a su política de lucha contra el narcotráfico y a los golpes más contundentes que ha dado su administración a las estructuras criminales dedicadas al tráfico de cocaína. Según datos del Ministerio de Defensa, el actual Gobierno ha logrado cifras récord en incautaciones de droga y destrucción de laboratorios durante los últimos dos años, superando los registros de administraciones anteriores.
El presidente denunció que los verdaderos responsables de las estructuras del narcotráfico son los mismos que han financiado campañas políticas y mantenido vínculos con el poder durante décadas. Recordó que, desde su paso por el Congreso, ha denunciado públicamente a los “mafiosos que se sentaban a hacer leyes por la noche mientras en las mañanas ordenaban masacres contra su propio pueblo”.
Para el mandatario, su inclusión en la Lista Clinton representa un ataque político impulsado por quienes se oponen a su visión de una Colombia libre del narcotráfico y de la corrupción institucional. A su juicio, el gobierno de Estados Unidos ha decidido respaldar a las estructuras que él combate, señalando que “ha atacado a quien atacaba la mafia, escogiendo como aliados a quienes durante años han convivido con el narcotráfico”.
En su discurso, Petro cuestionó directamente a Donald Trump, acusándolo de desconocer la realidad colombiana y de ceder ante las presiones de grupos de poder con intereses ilícitos. “El señor Trump no tiene ni idea de lo que soy yo, ni de lo que pienso, ni de la historia de este país, ni siquiera sabe con claridad en dónde queda Colombia”, expresó, subrayando el desconocimiento del expresidente estadounidense sobre la situación política y social del país.
El mandatario también recordó que durante su administración se han logrado los mayores avances en materia de seguridad rural y control de cultivos ilícitos, con una disminución significativa en las hectáreas de hoja de coca sembradas en varias regiones priorizadas por el Plan de Sustitución Voluntaria de Cultivos Ilícitos. Aun así, sostuvo que la narrativa internacional sigue favoreciendo a quienes promueven una visión estigmatizadora de Colombia.
En uno de los momentos más tensos de su intervención, Petro señaló directamente a los supuestos aliados de Trump en Colombia, a quienes calificó como parte de la mafia. “Su aliado es un expresidente que se crió entre la mafia del cartel de los Ochoa y de Pablo Escobar, que impulsó la legalización de las organizaciones armadas del narcotráfico”, dijo, en clara alusión a sectores del uribismo, aunque sin mencionar nombres propios.
El presidente también atribuyó su inclusión en la lista a las denuncias que hizo sobre el uso del software Pegasus, un sistema israelí de interceptaciones ilegales. Según Petro, durante su gestión se descubrieron operaciones que involucraban transacciones ilícitas relacionadas con este programa, y su decisión de revelar la información habría generado incomodidad en agencias de inteligencia extranjeras.
“Le dije al pueblo colombiano la verdad de una información que tenía que saber: aparecían transacciones comprobadas con una empresa de Israel desde Colombia, en donde se compraba un programa criminal de interceptaciones ilegales a nombre de Pegasus”, afirmó, asegurando que no se arrepiente de haber expuesto lo que considera una amenaza contra la privacidad y la democracia.
Analistas políticos interpretan el episodio como una escalada en la tensión entre el gobierno colombiano y algunos sectores de la política estadounidense. Mientras el Departamento del Tesoro no ha confirmado oficialmente la inclusión de Petro en la lista, el tema ha desatado un debate internacional sobre las implicaciones diplomáticas de una medida de ese tipo contra un mandatario en ejercicio.
En Colombia, la oposición ha reaccionado con prudencia, mientras que sectores afines al Gobierno han manifestado su respaldo al presidente, denunciando que se trata de una maniobra de descrédito internacional. Movimientos sociales y ciudadanos también expresaron su apoyo en redes con etiquetas como #PetroNoEstáSolo y #OFACColombia, convirtiendo el tema en tendencia nacional.
Petro cerró su discurso con un llamado a la unidad del pueblo colombiano frente a lo que describió como un intento de injerencia extranjera en los asuntos internos del país. “Atacan a quien ataca la mafia, pero no podrán detener a un pueblo que decidió liberarse del miedo y del poder del dinero sucio. Seguiremos construyendo una democracia sin mafias”, concluyó.
El caso continúa generando atención internacional, mientras diplomáticos y analistas esperan una aclaración oficial del Departamento del Tesoro y del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la supuesta inclusión del presidente colombiano en la Lista OFAC, una situación sin precedentes en la historia reciente de las relaciones bilaterales entre ambos países.
