La Unidad de Restitución de Tierras entregó 48 mil hectáreas al pueblo Awá en Nariño, beneficiando a más de 4.000 personas en la región del Telembí.
La Unidad de Restitución de Tierras (URT) realizó la entrega simbólica de 48.346 hectáreas al pueblo Awá en la región del Telembí, en el departamento de Nariño, beneficiando a más de 4.000 integrantes de esta comunidad indígena. El acto, desarrollado en el municipio de Barbacoas, representó un momento de memoria, dignidad y resistencia, y constituye uno de los avances más significativos en la restitución de derechos territoriales étnicos en el suroccidente colombiano.
La entrega se realizó en cumplimiento de la Sentencia 032 emitida por la Sala Civil Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Cali, que ordenó al Estado garantizar el retorno y la protección de los territorios ancestrales del pueblo Awá, históricamente afectados por el conflicto armado y la ocupación ilegal. Este proceso, impulsado por la Unidad de Restitución de Tierras, marca un hito en la consolidación de la justicia territorial y la reparación colectiva de los pueblos originarios del país.
El acto en Barbacoas reunió a más de 300 personas, entre ellas autoridades tradicionales, representantes institucionales y miembros de los resguardos beneficiados, quienes celebraron la devolución de la tierra como un paso crucial hacia la autonomía, la soberanía alimentaria y la pervivencia cultural del pueblo Awá. La restitución beneficia directamente a 962 familias pertenecientes a los resguardos Pipaita Palvi Yaguapí, Planadas Telembí, Tronquería Pulgande Palicito, Tortugaña Telembí y Ñambí Piedra Verde, todos ubicados en la zona del Telembí.
El mayor Giovani Yule, director general de la Unidad de Restitución de Tierras, destacó que esta entrega es una manifestación concreta del compromiso del Gobierno del Cambio con la reconciliación, la memoria y la justicia. Según explicó, devolver la tierra a las comunidades que la han protegido por generaciones es también un acto de reparación simbólica y espiritual que fortalece el tejido social y la identidad de los pueblos indígenas.
La directora territorial de la URT en Nariño, María Estefany Checa Narváez, resaltó la importancia del proceso de restitución para el fortalecimiento cultural y comunitario del pueblo Awá, que ha resistido décadas de desplazamiento, confinamiento y violencia. En su intervención, enfatizó que garantizar el acceso a los territorios ancestrales es esencial para preservar la pervivencia física, cultural y espiritual de las comunidades originarias que habitan el suroccidente colombiano.
Durante la jornada, las comunidades Awá realizaron actos simbólicos y tradicionales en señal de agradecimiento a la tierra, reafirmando su compromiso con la defensa del territorio y con la protección ambiental de la región del Telembí. Para los líderes comunitarios, esta restitución representa no solo un reconocimiento jurídico, sino también una oportunidad de reconstrucción y reconciliación colectiva.
El evento contó con la participación de diversas instituciones que acompañan el proceso de restitución y fortalecimiento territorial, entre ellas la Agencia Nacional de Minería, la Agencia de Desarrollo Rural, la Alcaldía de Barbacoas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Personería de Barbacoas, la Corporación Autónoma Regional de Nariño (Corponariño) y la Procuraduría General de la Nación. Todas estas entidades reafirmaron su compromiso de acompañar el proceso de implementación de proyectos productivos, ambientales y comunitarios que garanticen la sostenibilidad del territorio Awá.
La restitución de tierras en la región del Telembí se enmarca dentro de los esfuerzos del Gobierno Nacional por avanzar en una Reforma Agraria Integral que prioriza a las comunidades étnicas, campesinas y rurales afectadas por el despojo. En este sentido, la entrega de más de 48 mil hectáreas simboliza no solo la reparación de una deuda histórica, sino también un paso firme hacia la construcción de una paz territorial, basada en la equidad, el respeto y la dignidad.
El proceso también refuerza la política de justicia restaurativa que impulsa la URT, mediante la cual se busca reconstruir los tejidos sociales rotos por la violencia, garantizar los derechos de las víctimas y promover el desarrollo sostenible en zonas rurales. La entrega de tierras al pueblo Awá reafirma la visión del Estado de que la paz se construye desde los territorios y con la participación activa de sus comunidades.
