Estudiantes de Soledad y Puebloviejo impulsan la energía sostenible en el Caribe
Con creatividad, liderazgo y compromiso ambiental, estudiantes de los municipios de Soledad (Atlántico) y Puebloviejo (Magdalena) protagonizan una transformación educativa y energética en la región Caribe. A través de las primeras Olimpiadas Energéticas, jóvenes de educación media se convirtieron en embajadores de la energía sostenible, demostrando que el cambio hacia un futuro más limpio también se construye desde las aulas.
La iniciativa forma parte del programa “Generación Energía Sostenible”, impulsado por la Escuela de Vigilancia Social y Sostenibilidad de Air-e Intervenida, una estrategia de gobernanza comunitaria que busca fortalecer el vínculo entre la empresa, la comunidad y el territorio. Su propósito es instalar capacidades ciudadanas, promover la educación energética y fomentar una cultura de responsabilidad ambiental a través del conocimiento y la participación activa.
En el marco de este programa, estudiantes de la Institución Educativa Isla del Rosario, en Puebloviejo, y del Colegio Metropolitano Soledad 2000 vivieron una experiencia formativa innovadora, donde ciencia, creatividad y conciencia social se unieron para construir soluciones reales a los desafíos del sistema energético en sus comunidades. Durante varios meses, los jóvenes recorrieron una ruta pedagógica diseñada en cuatro momentos: activar el vínculo territorial, leer el servicio desde el territorio, proponer soluciones desde la escuela y conectar con la comunidad.
A través de este proceso educativo, los estudiantes conformaron semilleros de investigación, analizaron las prácticas energéticas de su entorno, desarrollaron proyectos de consumo responsable y crearon el Noticiero Energético Escolar, un espacio de comunicación juvenil que visibilizó sus aprendizajes, propuestas e impactos en la comunidad. Este ejercicio se consolidó como una herramienta de liderazgo social y una plataforma para la construcción de conocimiento colectivo.
El punto culminante del proceso fue la realización de las Olimpiadas Energéticas, un evento académico y recreativo que transformó el aprendizaje en acción pública. Allí, los estudiantes presentaron sus proyectos más destacados, participaron en retos de innovación y compartieron experiencias sobre el uso eficiente de la energía y las energías renovables. Este encuentro no solo fortaleció sus habilidades científicas y comunicativas, sino que además despertó una conciencia ambiental que los convierte en agentes de cambio para su entorno.
La energía sostenible fue el eje central de estas jornadas, donde los jóvenes demostraron que el futuro del Caribe se puede iluminar con ideas, compromiso y educación. Cada dinámica, debate y proyecto expuesto reafirmó la importancia de enseñar la gestión energética desde la escuela, promoviendo una relación más consciente y respetuosa con los recursos naturales.
El programa Generación Energía Sostenible cuenta con el respaldo de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios), la Secretaría de Educación del Magdalena, y las directivas académicas de las instituciones participantes. Entre ellas destacan la rectora Danis Redondo Rodríguez, de la Institución Educativa Isla del Rosario, y el rector Jorge Heriberto Torres Díaz, del Colegio Metropolitano Soledad 2000, quienes han acompañado y promovido la integración de la sostenibilidad en la formación escolar.
El trabajo articulado entre la empresa, las autoridades y los colegios permitió sembrar en los estudiantes habilidades que van más allá del aprendizaje técnico. Durante el desarrollo del programa, los jóvenes fortalecieron su liderazgo, pensamiento crítico, trabajo en equipo, oratoria y su sentido de compromiso ambiental, cualidades esenciales para enfrentar los retos del desarrollo sostenible en el Caribe colombiano.
Desde Air-e Intervenida se destacó que “Generación Energía Sostenible” representa un paso decisivo hacia una educación transformadora, donde la energía se comprende no solo como un recurso técnico, sino como un motor de desarrollo humano y social. Esta apuesta educativa busca inspirar a las nuevas generaciones para que actúen con propósito, valoren la energía como un bien común y contribuyan a construir un territorio más equitativo, eficiente y sostenible.
El impacto del programa también se reflejó en la participación de padres de familia, docentes y comunidades, quienes se vincularon activamente a las actividades formativas, reconociendo la importancia de la educación energética como herramienta para el progreso. Gracias a este enfoque colaborativo, la iniciativa logró articular ciencia, innovación y cultura ciudadana en torno a un objetivo común: el uso responsable de la energía.
Las Olimpiadas Energéticas se consolidaron así como un espacio para celebrar el conocimiento, la creatividad y la conciencia ambiental. En un ambiente de entusiasmo y aprendizaje, los jóvenes de Soledad y Puebloviejo presentaron maquetas, campañas de sensibilización y proyectos que promueven el uso de tecnologías limpias, la reducción de pérdidas energéticas y la adopción de hábitos sostenibles en sus comunidades.
El evento final marcó el cierre de una etapa, pero también el inicio de una red de liderazgo juvenil comprometida con el cambio. La energía que estos estudiantes impulsan no se limita a la electricidad: es la energía del pensamiento, del compromiso social y de la transformación educativa.
Air-e Intervenida reafirmó su compromiso con seguir acompañando a las instituciones educativas del Caribe en la implementación de programas que integren sostenibilidad, innovación y formación ciudadana. Para la compañía, la educación es un componente esencial en la construcción de territorios más resilientes y sostenibles, donde los jóvenes son protagonistas de una nueva cultura energética.
“Generación Energía Sostenible es solo el comienzo de una gran apuesta por un Caribe que aprende, innova y actúa con propósito”, señalaron desde la dirección de Relacionamiento, Comunicaciones y Sostenibilidad de Air-e Intervenida, liderada por María Catalina Romero.
